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libro

Los Vados Infectos
de Anónimo


Cerca de 1820 vivió un herrero de nombre Keane en la villa de Longformacus, en Lammermoor. Era un tipo duro, apasionado, que blasfemaba seguido. Durante muchos años fue herrero de los tropeles de la burguesía de Spottiswood y de Eagle. Un día fue a Greenlaw para asistir al funeral de su hermana, pretendiendo regresar a casa antes de que oscureciera. Su esposa y familia se sorprendieron de que él no reapareciera cuando lo esperaban, así que se sentaron a esperarlo. Cerca de las dos de la mañana escucharon la caída de algo pesado contra la puerta de la casa, y al abrirla descubrieron al viejo Keane, casi desmayado, en el umbral. Lo pusieron en la cama e intentaron curarlo, pero cuando se repuso de la inconciencia se volvió como loco y habló cosas espantosas que aterrorizaron a toda su familia. Continuó así hasta el siguiente día, pero al final recobró el sentido y pidió ver al ministro, a solas.

Luego de una larga conversación con él, llamó a toda su familia alrededor de su cama y requirió de cada uno de sus hijos y esposa una solemne promesa de que jamás pasarían sobre un particular lugar en el páramo entre Longformacus y Greenlaw, conocido como Los Vados Infectos (es el vado sobre un pequeño curso de agua al este de Castle Shields). No les señaló ninguna razón para tal cosa, sino que les exigió la promesa. No habló más y falleció esa misma noche.

Cerca de diez años después de su muerte, su hijo mayor, Henry Keane, tuvo que ir a Greenlaw por negocios, y al atardecer se preparó para regresar a casa. La última persona que lo vio al dejar el pueblo fue el herrero de Spottiswood, John Michie. Keane trató de persuadir a Michie de que lo acompañara a casa, a lo que se negó. Keane le suplicó con ahínco, y le dijo que tenía que atravesar Los Vados Infectos esa noche, y que prefería ir a través del fuego infernal antes que por tal lugar. Michie le respondió que no era necesario pasar por Los Vados Infectos, ya que podía evitarlos dando un rodeo de algunos metros. Él persistió con su idea de pasarlos y Michie al final lo dejó solo, muy sorprendido de que él hablara de pasar por tal páramo, cuando todos sabían que él y su familia entera estaban atados a la promesa, hacia el finado padre, de nunca cruzar ese lugar.

Al día siguiente un trabajador de Castle Shields, cuyo nombre era Adam Redpath, iba a su trabajo (como cavador de drenajes en el páramo) cuando sobre Los Vados Infectos vio el cuerpo de Henry Keane, sin marcas de violencia en el cuerpo. Su sombrero, capa, chaleco y zapatos se encontraron a unos 100 metros de distancia de él, hacia el lado de Greenlaw, sobre los Vados. Y mientras su pañuelo estaba desparramado junto con su demás ropa, sus pantalones le quedaron puestos. Mr. Ord, el ministro de Longformacus, había contado a una o dos personas aquello que John Keane (el padre) le había dicho en su lecho de muerte, y gradualmente la historia se difundió. Y fue esta: Keane le dijo que él estaba regresando lentamente a su hogar, luego del funeral de su hermana, mirando hacia el campo, cuando fue sorprendido súbitamente por el sonido como de una estampida de caballos. Vio una larga tropilla de jinetes que cabalgaban hacia él, de dos en dos. Y lo que lo horrorizó fue ver que uno de los dos jinetes que encabezaban la hilera era su hermana, que había visto en aquel entierro en Greenlaw. Siguió mirando, y vio a varios parientes y amigos que llevaban mucho tiempo muertos; pero cuando vio los dos últimos caballos notó que uno de ellos estaba montado por una persona cuyo rostro jamás había visto antes. Este mismo guiaba el otro caballo, que, a pesar de que estaba ensillado y con su brida, iba sin jinete, y sobre este corcel la compañía entera quería que Keane montara. Él luchó violentamente, según dijo, y por algún tiempo, hasta que al final logró escaparse prometiéndoles que uno de su familia lo reemplazaría.

Aún vive en Longformacus el único hijo que quedó, Robert; él tiene el mismo horror a Los Vados Infectos que tenía su hermano, y no habla, ni permite que nadie le hable sobre el tema.

Hace tres o cuatro años, un pastor de nombre Burton fue hallado muerto a corta distancia del mismo lugar, sin causa aparente.


 
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